Nahuel Molina está muy cerca de iniciar una nueva etapa en su carrera. El lateral derecho de la Selección alcanzó un acuerdo para convertirse en nuevo jugador de la Roma y solo restan algunos detalles para que el Atlético de Madrid y el club italiano cierren definitivamente la operación. De concretarse, el cordobés volverá a competir en la Serie A, un campeonato que ya conoce tras su exitoso paso por Udinese.
La negociación avanzó con fuerza durante las últimas horas. Después de que el Atlético rechazara una primera propuesta, la Roma mejoró su oferta y presentó una fórmula que contempla 13 millones de euros fijos más otros tres millones en variables. Esa cifra terminó por acercar a las partes y dejó encaminado un acuerdo que, según trascendió, podría oficializarse antes de que finalice la semana.
Un nuevo desafío en Italia
En el plano personal, Molina ya dio el visto bueno al proyecto deportivo de la Roma. El contrato que lo espera será hasta mediados de 2029 y contemplará un salario cercano a los tres millones de euros por temporada. La dirigencia del conjunto capitalino considera que el argentino era una prioridad para reforzar el lateral derecho, una posición en la que buscaba un futbolista con recorrido, experiencia internacional y capacidad para aportar tanto en defensa como en ataque.
Además, el campeón del mundo se encontrará con un marcado acento argentino dentro del plantel. Compartirá vestuario con Paulo Dybala, Matías Soulé y Santiago Castro, tres futbolistas que forman parte del proyecto de la institución y que facilitarán su adaptación a esta nueva etapa.
La salida de Molina del Atlético de Madrid responde a una combinación de factores deportivos. El lateral perdió terreno en la consideración de Diego Simeone y dejó de ser una pieza fija dentro del equipo. Durante la última temporada alternó titularidades con suplencias y, con el paso de los meses, fue relegado por jugadores como Marcos Llorente y Marc Pubill.
Según trascendió, la decisión de abrirle la puerta de salida también estuvo vinculada a la evaluación que realizó la dirección deportiva del club, encabezada por Mateu Alemany. Aunque disputó 181 partidos oficiales con la camiseta del "Colchonero", convirtió nueve goles y repartió 17 asistencias, nunca consiguió afianzarse definitivamente como el dueño del puesto. Mientras se ultiman los detalles del traspaso, Molina continúa entrenándose con normalidad en Madrid, aunque todo indica que su futuro volverá a estar en el fútbol italiano.